“La música puede llevarte a experiencias inefables de grandiosidad y gran belleza” (Bonny y Savary, 1973).

El método Bonny de música e imagen guiada (GIM) es una forma de psicoterapia centrada en la música. Utiliza programas de música específicamente diseñados para facilitar una exploración dinámica de la conciencia y de experiencias internas. Creado por la musicoterapeuta Helen Lindquist Bonny, ella lo definió como un proceso donde las imágenes son evocadas durante la escucha de música (Bonny, 1990). El GIM es uno de los cinco modelos de musicoterapia reconocidos internacionalmente por la Federación Mundial. Se basa en la escucha activa de música en un estado no ordinario de conciencia y la exploración de las imágenes que el paciente genera en ese momento. Como expone Goldberg (1995), es un método «holístico, humanista y transpersonal, que permite emerger todos los aspectos de la experiencia humana: psicológica, emocional, física, social, espiritual y del inconsciente colectivo».

Helen Lindquist Bonny, PhD

COMPONENTES DE LA SESIÓN

Una sesión de GIM está compuesta de:

  • Preludio: paciente y terapeuta dialogan para preparar la experiencia con música. La conversación se centra en el tema que la persona quiere trabajar.
  • Experiencia con música: tiene lugar una relación guiada y seguidamente empieza la audición musical. El paciente (viajero) describe y explica lo que está experimentando. El terapeuta (guía) se limita a escuchar, acompañarlo y fomenta que el paciente se centre en su experiencia.
  • Postludio: después de la experiencia musical, paciente y terapeuta dialogan sobre la experiencia, se busca integrar las experiencias evocadas por la música y relacionarlas con el tema tratado durante la sesión (Bush et al., 1999, en Bruscia y Grocke, 2002).

«A tu yo interno le gusta la repetición, la música en una sesión BMGIM está programada. Intenta no escucharla de manera intelectual. Siéntete libre con tus emociones. Siéntete libre para mover tu cuerpo en una posición más cómoda. Implícate con cualquier símbolo o sentimiento que se presente. Permite que el movimiento y el sentimiento de la música te lleven de una escena a otra. Finalmente, y lo más importante, disfruta, disfruta y disfruta«. (Bonny, 1978, en Bruscia y Grocke, 2002).

APLICACIONES

El método se puede poner en práctica en adultos y también hay adaptaciones para niños. Especialmente es efectivo para superar bloqueos emocionales, estrés, ansiedad, duelo, casos de abuso, adicciones, trastornos de la alimentación. También es utilizado para el crecimiento personal; en personas que quieren un cambio en sus vidas, para desarrollar la creatividad, la intuición y es un método que aumenta la conciencia de la estética, sobre todo vinculada a la apreciación de la música.

INVESTIGACIÓN

Desde que Helen Bonny creara el método en la década de los 70, se han desarrollado multitud de investigaciones para probar los beneficios del GIM. Se han llevado a cabo estudios cuantitativos y cualitativos en temas tan diversos como: los trastornos psiquiátricos, la fibromialgia, el cáncer, el Parkinson (https://voices.no). Se pueden consultar pulsando en este enlace algunos estudios o también se puede acceder a la revista de investigación de la Association for Music and Imagery para conocer los últimos estudios en relación al GIM.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    • Bonny, H. (1990). Music and Change. Journal of the New Zealand Society for Music Therapy, 12(3), pp. 5–10.
    • Bonny, H. y Savary, L. (1973). La música y su mente. Madrid, España: Editorial EDAF, edición 1993.
    • Bruscia, K. y Grocke, D. (2002). Guided Imagery and Music: The Bonny Method and Beyond. Gilsum NH: Barcelona Publishers.
    • Goldberg, F. (1995). The Bonny Method of Guided Imagery and Music. En Wigram, T., Saperstonand, B. y West, R. (Eds.). The Art and Science of Music Therapy: a Handbook. London: Harwood Academic.
    • Asociación para la Música e Imagen: http://ami-bonnymethod.org/
    • Asociación Europea de Música e Imagen: https://www.music-and-imagery.eu/