Descúbre-TE a través de la música

Descúbre-TE a través de la música

Pau No Comments

La experiencia musical puede ayudarnos a conectar con nuestro ser y también con los demás. Y éste fue el propósito del taller “Descúbre-TE a través de la música” que organizamos el pasado 31 julio en el centro Tramuntana Flow de Sa Cabaneta (Mallorca).

A lo largo de dos horas, las participantes pudieron vivenciar algunas de las técnicas que utilizamos en Musicoterapia: el uso de la voz como herramienta terapéutica, la improvisación musical o la utilización de la música y la imagen en experiencias de escucha musical en un estado de relajación profunda.

No se trató de Musicoterapia, ya que para ello es preciso un proceso terapéutico prolongado en el tiempo. Aunque sí, las participantes pudieron observar con qué facilidad podemos abrirnos a lxs demás y a nosotrxs mismxs a través de la experiencia musical. Una apertura y una escucha, que debidamente acompañadas por profesionales cualificados pueden producir cambios en la persona.

Pau Català y Arantxa Andreu
Musicoterapeutas

Cuidando al cuidador

Pau No Comments

Los pasados días 3 y 4 de junio, los musicoterapeutas, Arantxa Andreu y Pau Català, facilitamos dos talleres para el personal sanitario de la UCI del Hospital Universitario de Son Espases (Palma de Mallorca). Fue una oportunidad para mostrar los beneficios de la Musicoterapia, cómo puede reducir el estrés y la ansiedad en un equipo sanitario que ha sido sometido a una fuerte presión a raíz del COVID-19. Esta conversación se deriva de esa experiencia.

Pau a Arantxa: como musicoterapeuta, como psicóloga y viéndote trabajar, no me cabe duda de que tu vocación es cuidar… ¿pero qué me dices del darse cuenta de que tú también necesitas cuidarte y ser cuidada?
Arantxa: Justo esta semana he leído a Alex Rovira diciendo que cuidar para él es sinónimo de amar ya que cuidar implica una acción amorosa. Yo creo que muchos cuidadores tendemos a querer salvar a los que no están bien, probablemente en un intento de salvarnos a nosotros mismos, pero eso no funciona, solemos acabar agotados y sin energía. Hemos de intentar cuidarnos y así poder cuidar desde otro lugar, más en contacto con nuestro interior y nuestras necesidades. Y cuando cuido al otro también me cuido a mí, y viceversa…

Arantxa a Pau: Ya que me has hecho esta pregunta: ¿cómo nos puede cuidar la música?
Pau: la música es un intangible que cala muy adentro de nosotros sin darnos cuenta. Diría que al escucharla o al participar tocando un instrumento, de manera inconsciente, bajamos las resistencias, el control, y nos permitimos ESTAR en mayúsculas; supongo que ésta es la aspiración de todos cuando buscamos cuidado.

Pau a Arantxa: ¿qué te motivó el llevar a cabo este tipo de talleres con personal sanitario?
Arantxa: a mi me encanta el trabajo de Musicoterapia grupal y además estoy entrenándome en herramientas para trabajar el estrés, la ansiedad… Y el saber que podía aportar mi granito de arena en poder cuidar a este colectivo que tanto peso está soportando en estos tiempos ha sido un gran regalo.

Arantxa a Pau: aprovecho para pedirte que nos cuentes desde qué lugar nació la propuesta para realizar estos talleres…
Pau: surge desde el agradecimiento, pero también desde la preocupación. En primera persona, el aprender a cuidarme y dejar cuidarme ha sido uno de mis mayores aprendizajes (aún estoy en ello) y veo (y me preocupa) que no estamos cuidando a nuestros médicos, a enfermeros/as, auxiliares, celadores/as, etc. y que es básico empezar a tomar conciencia de ello. Después cada uno decidirá lo que quiera hacer, pero el sistema sanitario debería velar por el cuidado de su personal. Esto también es humanización de los hospitales.

Pau a Arantxa: la voz es una parte fundamental de tu trabajo como musicoterapeuta. ¿Qué puede hacer la voz por nosotros?
Arantxa: la voz es un instrumento con un potencial enorme: a través de ella podemos cuidarnos y cuidar, empoderarnos, calmarnos… A nivel fisiológico tiene efectos muy beneficiosos: en la respiración, entre otros. A nivel emocional: la voz y las emociones están muy vinculadas. Cuando cantamos una melodía, fácilmente pueden aflorar las emociones… A nivel espiritual a través de la voz podemos trascender… por ejemplo, cuando un grupo de personas cantan unidas una misma melodía, en dos minutos, personas que no se conocen están unidas a través de una canción. Además, cada vez hay más estudios científicos que demuestran que la voz es una herramienta efectiva en prevenir y tratar la ansiedad, la depresión… Y la Recreación, en este caso cantando canciones, es una de las técnicas más utilizadas en Musicoterapia.

Arantxa a Pau: he visto que en estos talleres has utilizado mucho la Improvisación ¿Cómo nos puede ayudar esta técnica tan importante en Musicoterapia?
Pau: la improvisación es comunicación no verbal, es cuerpo y es flexibilidad. Cuando hablamos de improvisación en Musicoterapia no estamos pensando en un músico de jazz marcándose un solo de trompeta impresionante. Todo el mundo puede improvisar y, de hecho, a los musicoterapeutas nos forman para poder acompañar esas improvisaciones que se marcan los pacientes, que en la gran mayoría de veces, no tienen formación musical. Para mí la improvisación es libertad y descarga. Hoy en día que se habla tanto de la necesidad de estar en el “aquí y el ahora” y de mindfulness. Improvisar es abrir la puerta al ahora. Me encanta ver las caras de los pacientes después de una improvisación: es como si nos dijéramos mutuamente (sin decir) tú también suenas, tú también vales.

Arantxa Andreu y Pau Català
Musicoterapeutas

Crónica de un musicoterapeuta confinado

Pau No Comments

Éste es un escrito personal, abierto, que busca mostrar y conectar contigo. No es un diario porque no me veo con la motivación de ir llenando mi blog de páginas personales día tras día, pero sí es cúmulo de pensamientos y sensaciones sobre Musicoterapia que iré soltando línea a línea. Apto para todos los públicos (no sólo para musicoterapeutas).

Estás ante una crónica de un confinado cuya profesión es la Musicoterapia. Sí, esa actividad que en España aún no está reconocida (todavía está lejos el milagro de un Colegio Oficial de Musicoterapeutas). Eso no quita que somos muchos los que trabajamos en instituciones: hospitales, colegios, geriátricos, asociaciones, etc. y que demostramos día a día la efectividad de esta terapia.

¿Cómo me siento como musicoterapeuta confinado? Pues… Imagínate… ¿cómo te sientes tú en casa? ¿A qué te dedicas? ¿Qué has tenido que dejar de hacer?

Yo me siento frustrado. No entiendo la Musicoterapia sin contacto, sin interacción. Muy poco… o nada de lo que veo sobre Musicoterapia en Internet, durante estos días, es Musicoterapia. La actividad de las redes sociales me ha dejado exhausto. El confinamiento me ha activado un diálogo interno que en Terapia Gestalt llamamos la voz del “perro de arriba” (el “deberías hacer” y opresora) en contraposición con la voz del perro de abajo (más complaciente y oprimida). Digamos que mi top-dog me tiene exhausto y no me ha quedado más opción que rendirme.

Creo que poco podemos hacer con Musicoterapia desde casa. Sí mantener vínculos ya creados. Yo mismo llevo a cabo algunas sesiones por videoconferencia (gracias ZOOM por tu opción de sonido de calidad) con familias en las que mi único objetivo es mantener el vínculo con ellas.

Poco podemos hacer desde la distancia, pero sí mantener vínculos ya creados.

Estos días las redes se han llenado de música. ¡Qué bueno, que grande! Una compañera compartía el otro día que, coincide, que justo todo lo que se retira de la enseñanza básica: pintura, música y movimiento, es exactamente lo que ahora nos da Vida.

Y es así como, en casa, bailamos al ritmo de Sabina cuando hacemos unas “panades” (típico manjar mallorquín en Semana Santa) o como uno se emociona en la ducha cuando vuelve a sentir esa batería de Led Zeppelin; John Bonham te saca de casa y te mete directamente delante de un escenario, moviéndote a ritmo, rodeado de gente, codo con codo.

Centro de operaciones de un mt confinado.

Esto es una crónica de un musicoterapeuta frustrado. Estos días salen muchas propuestas de compañer@s que ofrecen recursos musicales para usuarios con la mejor de sus intenciones. Juegos, propuestas, etc, ¿quién no se ha grabado tocando un instrumento para compartirlo con algún usuario? Yo sí lo he hecho. ¿Quién no ha propuesto una actividad de composición (songwriting) a través de Zoom? Yo sí lo he hecho. Pero… ¿esto es Musicoterapia? ¿Qué diría Kenneth Bruscia? Me encanta veros en balcones tocando y disfrutando de ello, pero… ¿y si tu vecino no necesita escuchar el Himno de la Alegría? ¿Te lo has planteado? Unos vecinos gritaban el otro día a un músico para que dejara de entonar que la “vida es un carnaval”. Nunca me gustó que quisieran obligarme a salir a bailar cuando no quería.

No es una crítica. Es un interrogante, un pensamiento. He leído frases de musicoterapeutas y también de otros terapeutas que me han ayudado mucho (léase Jeff Foster) y que van en esta línea del “dejar de hacer”. Estos días me cuesta más salir de mi caparazón, sostener al otro. Primero necesito sostenerme a mí, ¿seré mal musicoterapeuta? Sólo estando en contacto con tu herida, puedes después salir al paso del otro. No he dejado de acompañar a pacientes, usuarios y familias con las que mantengo contacto telemático. Haciéndolo desde la sinceridad y reconociendo el momento actual que nos toca vivir. Buscando mantener ese vínculo e intentando ofrecer una llama de luz y optimismo.

Sentirme frustrado es un regalo del que puedo aprender.

Siento que este confinamiento es un regalo para dejar “de hacer”. No es fácil. A mí me cuesta mucho. Pero es una oportunidad y un toque de atención. ¡Qué increíble el contacto de balcón a balcón a las ocho de la tarde! No deberíamos olvidar esto cuando salgamos de casa. Vecino de enfrente con el que he gritado “¡hola fondo norte!”, me gustaría reconocerte por la calle y saludarte.

Las redes sociales me saturan y no hay Musicoterapia posible en ellas. Me he encontrado con propuestas interesantes, recursos pedagógicos muy buenos, y también con otras ideas que son tan obvias que pueden hacer pensar pensar al lector que “ahh ¿eso es Musicoterapia?… Pues yo también me se poner una canción y evocar recuerdos alegres”. Siento que como musicoterapeutas algunos se han disparado y que deberíamos entrar más en contacto con nuestra frustración. Yo estoy frustrado. Quiero y no puedo hacer y ¡qué bueno que es esto! Si te pasa como a mí, contacta con esa frustración, siéntela, es una tierra abonada de posibilidades.

Fantasía de un mt confinado.

¿Qué es la Musicoterapia? Es una disciplina basada en la evidencia científica, que usa la música como recurso terapéutico. Precisa de un musicoterapeuta titulado, de un proceso terapéutico y, claro está, de un paciente/cliente/usuario. Busca conseguir cambios en la persona. Dependiendo del ámbito de aplicación habrá unos u otros objetivos que son evaluados. Bueno, ahí queda, nuevamente definida esta profesión que para mí es un homenaje a lo humano.

Ahora que lo pienso, otro título para este artículo podría ser “Crónica de un musicoterapeuta en contacto con su frustración”. Sigo y seguiré acompañando a mis familias, usuarios y pacientes porque este confinamiento forma parte de la vida y del aprendizaje. Es un regalo. Pero eso no quita que echo de menos el contacto, la interacción sonora, la improvisación imperfecta, las miradas que no sean a través de retinas fluorescentes.

¡Echo de menos la Musicoterapia!

P.D. Cuando volvamos a salir, no importará si tenemos que improvisar a un metro de distancia porque, como intuyes, la música nos va a tocar sin tocarnos.

Música, imagen y crecimiento personal.

Pau No Comments

Bajo la premisa de pasar un día dejándonos llevar por la música, las imágenes y la sensaciones, tuvo lugar el sábado 26 de octubre la jornada «Música, Imagen y Crecimiento personal«, en Mallorca. El objetivo era experimentar qué sucede en nosotros cuando nos dedicamos plenamente a la escucha de música en un estado de relajación profunda.

Partiendo de esa experiencia l@s participantes pudieron ir conociendo diversas adaptaciones del Método Bonny de GIM, un modelo de psicoterapia musical que fue ideado en los años setenta por la musicoterapeuta norteamericana, Helen Bonny. En este caso, la jornada se planteó como un día para dedicarse a un@ mism@ y también para compartir experiencias. Una oportunidad para el autoconocimiento.

El método GIM no deja de sorprenderme; es increíble cómo la música impacta en la persona y refleja en ella (en forma de imágenes mentales, sensaciones corporales) vivencias propias, necesidades o también ansiedades que esperan a ser resueltas. La música como una llave para acceder a tu interior.

Pulsa AQUÍ si quieres conocer más sobre el Método Bonny de GIM.

Pau Català Amer
Terapeuta GIM

Música y trauma

Pau No Comments

La música y el trauma psicológico. Hace más de tres décadas que se utilizan las técnicas de Música y Imagen Guiada (GIM) para tratarlo, pero es ahora cuando empiezan a abundar evidencias científicas sobre su efectividad. Cómo la terapia GIM puede ayudar a los refugiados que llegan a Europa y que padecen el Trastorno por Estrés Posttraumático (TEPT), fue uno de los temas que abrió el 25º Congreso de terapia GIM, uno de los modelos más reconocidos de la Musicoterapia.

La Dra. Bolette Daniels Beck, integrante de un importante grupo de investigadores en Musicoterapia de la Universidad de Aalborg (Dinamarca), inició el Congreso celebrado el pasado junio (2019) en Vancouver (Canadá) explicando los avances de esta terapia con refugiados. Cauta en su exposición, la Dra. citó un estudio (Beck et al, 2018) en el que se compara la terapia GIM, con la terapia verbal convencional y cómo están viendo que -como mínimo- la terapia con música está siendo igual de efectiva que la verbal.

En GIM utilizamos diferentes selecciones de música (clásica y contemporánea) para fomentar la exploración de la conciencia. Neurológicamente hablando, en el caso del TEPT, el efecto de la música se debe a que influye en las áreas cerebrales afectadas por este trastorno. Los estudios llevados a cabo por Beck muestran cambios significativos en medidas pre-post sobre la calidad del sueño, el bienestar y la socialización en personas con estrés postraumático.

Acebes y Yoshihara muestran sus trabajos.

Durante el 25º Congreso sobre el Método Bonny de GIM también se mostraron trabajos en el ámbito clínico: intervenciones con personas con adicciones, víctimas de abusos sexuales o hasta GIM para ejecutivos que necesitan un cambio de enfoque en su trabajo.

Después de las sesiones de GIM se observa un descenso en las conductas hiperactivas de los niños con TDAH.

En investigación, resultó interesante la tesis doctoral sobre terapia GIM en niños con TDAH que está desarrollando el musicoterapeuta segoviano y terapeuta GIM, Alberto Acebes. En sus conclusiones preliminares mantiene que el Método GIM mejora la autorregulación de las emociones, se observa un descenso de las conductas hiperactivas en estos niños y un aumento de la creatividad. Otro estudio presentado fue el de la musicoterapeuta japonesa y terapeuta GIM, Nami Yoshihara, quien ha evaluado la práctica del GIM en el ámbito hospitalario. Entre sus conclusiones, destaca la necesidad de saber adaptar el método al paciente hospitalizado debido a la potencia del Método GIM, que puede estar contraindicado en algunos tipos de pacientes.

Carol Bush durante su intervención.

La terapia GIM fue creada por la musicoterapeuta Helen Bonny en los años 70 en un entorno de investigación, en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas de Maryland (EE UU). Progresivamente, su aplicación clínica ha ido creciendo. Actualmente, debido a los avances en neurociencias, existen teorías neuropsicológicas que explican los cambios que experimentan las personas que reciben esta terapia humanista (Korlin, 2002). Como afirmó la pionera en GIM, Carol Bush, música y metáfora en provecho, no sólo de lo racional y analítico, sino también para fomentar la creatividad en pro del cambio que necesitan las personas que acuden a terapia.

*Si quieres saber más sobre el Método Bonny de GIM pulsa AQUÍ.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Beck, B. D., Lund, S. T., Søgaard, U., Simonsen, E., Tellier, T. C., Cordtz, T. O., … & Moe, T. (2018). Music therapy versus treatment as usual for refugees diagnosed with posttraumatic stress disorder (PTSD): study protocol for a randomized controlled trial. Trials, 19(1), 301.

Beck, B. D., Messel, C., Meyer, S. L., Cordtz, T. O., Søgaard, U., Simonsen, E., & Moe, T. (2018). Feasibility of trauma-focused Guided Imagery and Music with adult refugees diagnosed with PTSD: a pilot study. Nordic Journal of Music Therapy, 27(1), 67-86.

Korlin, D (2002). A Neuropsychological Theory of Traumatic Imagery In the Bonny Method of Guided Imagery and Music (BMGIM). En Bruscia, K. & Grocke, D. (coord.). Guided Imagery and Music: The Bonny Method and Beyond. Gilsum NH: Barcelona Publishers.

¿Qué es la musicoterapia hospitalaria?

Pau No Comments

«Definir la musicoterapia es parte integral de un musicoterapeuta», así empieza Defining Music Therapy, de Kenneth E. Bruscia. Ahora que la musicoterapia está llegando con fuerza a los hospitales españoles, creo que es necesario hacer pedagogía sobre el tema. Bruscia, uno de los autores de referencia en musicoterapia, dedicó más de 200 páginas para definir la disciplina y hablar de ámbitos de aplicación. Mi entrada en este blog tiene un cometido más humilde pero necesario; aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de musicoterapia en el ámbito hospitalario.

Hace poco en el «Curso avanzado para el tratamiento del dolor con musicoterapia», organizado por Agruparte en Vitoria, la musicoterapeuta norteamericana, Cheryl Dileo, nos comentaba algo que empezamos a ver ahora en los hospitales de aquí, y que ya hace décadas que se produce en su país (claro, nos llevan muchos años de ventaja). Es el hecho de que cada vez más músicos van a tocar a hospitales y, en ocasiones, se confunde su acción con lo que es la musicoterapia hospitalaria.

En la mayoría de casos es una cuestión de desconocimiento y se plantean dudas como: ¿si un músico hace musicoterapia?, ¿tocar en una sala de espera es musicoterapia?, ¿poner música mientras se está interviniendo quirúrgicamente a un paciente es musicoterapia? Claramente, ninguna de estas situaciones es musicoterapia y lo más preocupante es que confundir conceptos puede perjudicar al paciente.

MÚSICA Y MEDICINA

La primera aclaración importante que se debe hacer cuando hablamos de musicoterapia hospitalaria es separarla de lo que se denomina «Música y medicina» (Music Medicine). Como recogen los estudios Cochrane, en las intervenciones musicales en medicina, el paciente puede estar escuchando música grabada ofrecida por un profesional sanitario, pero no hay ni proceso terapéutico, ni una valoración y tampoco interviene un musicoterapeuta acreditado para llevar a cabo la sesión (Bradt, Dileo, Grocke & Magill, 2011).

Es cierto que hay intervenciones sanitarias que se acompañan de música grabada y, de hecho, existen estudios que prueban su efectividad (disminución de la ansiedad en el paciente o reducción del dolor), pero esto no es musicoterapia. Como tampoco lo son los conciertos en vivo en las salas de espera o que un músico interprete una pieza musical para un paciente. La música en directo como recurso para animar espacios comunes en hospitales, por ejemplo, pongamos el caso de un coro que acude para hacer un concierto de navidad, es una buena herramienta para generar comunidad y hacer pasar un rato saludable a los asistentes, sean éstos pacientes, familiares o profesionales sanitarios. En cambio, no sucede lo mismo si son músicos que acceden a habitaciones o unidades de cuidados intensivos, donde se necesitan de unos conocimientos para calibrar qué tipo de intervención precisa el paciente, tener unas habilidades para fomentar un vínculo, marcar unos objetivos y valorar si es realmente necesario que la persona reciba musicoterapia.

La musicoterapia es una disciplina eminentemente interactiva, se basa en el vínculo creado entre paciente y musicoterapeuta e implica un proceso terapéutico. En sesión, el paciente puede tocar instrumentos, también escuchar música o, por ejemplo, dejarse llevar por lo que suena en una improvisación musical en la que participan sus familiares. Para ello, hay diferentes técnicas (activas y pasivas) que aplicamos buscando conseguir los objetivos marcados a través de una valoración previa. Por otra parte, hay un proceso de evaluación para dar cuenta de que se están consiguiendo los objetivos. Se tiene que dar la suma de estos elementos para poder hablar de musicoterapia. Por tanto, tocar o poner una canción no es musicoterapia.

Standley (1986) expone los objetivos que se pueden trabajar con musicoterapia en el ámbito hospitalario:

  • Reducir la ansiedad, el trauma y el miedo a la enfermedad.
  • Trabajar sentimientos sobre la muerte, la discapacidad o las cicratices.
  • Trabajar conflictos interpersonales entre el paciente y sus seres queridos.
  • Reducir la depresión, la ansiedad, el estrés o el insomnio derivado de la enfermedad, el tratamiento o la recuperación.
  • Promover grupos de soporte entre pacientes para impulsar actitudes positivas y saludables.
LA MÚSICA ES UN TEMA SERIO

El pasado jueves 7 de febrero tuve la suerte de poder participar como ponente en el XXV Curso de Avances en Pediatría, celebrado en el Hospital Universitario de Son Espases. Ante una audiencia formada mayoritariamente por pediatras, mi meta fue explicar en qué consiste esta disciplina y dejar claro que la música es algo serio. Es un recurso potente a tener en cuenta, ya que trabajamos con personas. Con ella, con su ritmo, su melodía, sus silencios, podemos motivar reacciones físicas, emocionales, psicológicas y/o espirituales en el paciente. Por tanto, cuidado porque la música no es inocua. En este enlace, del blog de la musicoterapeuta Carla Navarro, puedes leer un caso de mala praxis con música en directo en una unidad neonatal.

Creo que la música debe entrar en los hospitales. Claro que tiene que llenar las salas de espera y que es muy bueno que se organicen conciertos para pacientes y familiares. Todos sabemos del poder que tiene la música y su experiencia en directo, pero esto no debe ser la causa de que mezclemos conceptos, porque con ello también va la salud de los pacientes.

¡FELIZ DÍA MUNDIAL DE LA MUSICOTERAPIA!

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bradt, J., Dileo, C., Grocke, D., & Magill, L. (2011). Music interventions for improving psychological and physical outcomes in cancer patients. Cochrane Database, 10; (8): CD006911. doi: 10.1002/14651858. CD006911. pub2.

Bruscia, K. (1998). Defining Music Therapy. (3º Ed.). EE. UU.: Barcelona Publishers.

Martí, P. Mercadal-Brotons, M (coord). (2010). Musicoterapia en medicina. Aplicaciones prácticas. Barcelona, España: Editorial Médica Jims.

 

Música para viajar al interior

Pau No Comments

Recuerdo estar tumbado sobre una esterilla, tenía los ojos cerrados y empezó a sonar aquella pieza musical (tiempo después supe que eran las Danzas sacras y profanas, de Debussy). Nunca antes había escuchado la música de aquella manera y, ¡cómo me tocaba!, no sólo entraba por los oídos, sentía mi pecho vibrar y mi mente desplegaba imágenes y sensaciones difíciles de explicar en palabras. Parecía mágico y sanador.

Fue durante mi formación como musicoterapeuta cuando me hablaron del Método Bonny de GIM (Guided Imagery and Music) y… bueno… no tardé en empezar a formarme como fellow de GIM gracias al Atlantis Institute (EEUU) y la Associació Catalana de Musicoteràpia. Tres años después, lo que me parecía mágico lo veo como natural, saludable y necesario en las personas; una manera de conectar contigo mismo a través de la música. El método no deja de sorprenderme con cada paciente con el que lo aplico.

El Método Bonny de Imagen y Música Guiada (BMGIM) fue creado por Helen Bonny, una musicoterapeuta que empezó a trabajar en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas de Maryland con un equipo interdisciplinar, en el que estaban personas como el psiquiatra Stanislav Grof, el psicólogo Walter Phanke, el Dr. John Lilly o la arterapeuta Joan Kellogg, entre otros investigadores. El núcleo de las investigaciones era la psique y los estados no ordinarios de conciencia. Bonny se dedicó a observar cómo reaccionaba el ser humano ante la escucha musical en un estado no ordinario de conciencia, de qué manera se hacía presente el inconsciente y cómo se podía aprovechar aquel material para mejorar la calidad de vida del paciente. En los años setenta, Bonny puso los fundamentos de lo que después se llamaría el Método Bonny de GIM (BMGIM). Actualmente, es uno de los cinco modelos oficiales de Musicoterapia reconocidos por la Federación Mundial de Musicoterapia (WMFT).

Sesión con personas con adicciones en Projecte Home Balears.

En BMGIM el terapeuta es el “guía” y el paciente “el viajero”. La elección de la música es crucial para acompañar y facilitar los diversos estados psicológicos que son alcanzados durante la sesión. Bonny sabía que la música no era un simple acompañamiento, si no que sostenía al viajero y de hecho le ayudaba, el componente musical guía la experiencia que vive el viajero.

“Confía en la música. Ella aporta la estructura sobre la experiencia que se va a desplegar. No analices demasiado pronto, en la sesión o fuera de ella. Tómate un tiempo para obtener una imagen entera de lo que la psique está intentando decir en su integridad” (Bush et al, 1999, citado en Bruscia y Grocke, 2002).

El viajero explora material de su inconsciente a través de la música y el guía simplemente escucha el relato del paciente. Acompaña y orienta, pero no dirige. Es un método muy efectivo para poner a la persona en contacto consigo misma, justo en un momento en el que estamos invadidos de estímulos externos. Si quieres conocer más sobre la metodología y de qué consta una sesión de BMGIM puedes consultar este enlace.

¿Por qué te puede interesar?

El método es especialmente efectivo en personas que necesitan superar bloqueos emocionales, estrés, ansiedad, duelo, casos de abuso, adicciones, trastornos de la alimentación. También es utilizado para el crecimiento personal; en personas que quieren un cambio en sus vidas, para desarrollar la creatividad, la intuición y es un método que aumenta la conciencia de la estética, sobre todo vinculada a la apreciación de la música. La música llega a lugares a los que no se puede acceder mediante la palabra. Posiblemente este vídeo te interese.

¿Cómo encontrar a un terapeuta GIM?

La Association for Music and Imagery (AMI) recoge en su página web el registro de terapeutas GIM acreditados y que han completado la formación y todos los requisitos para llegar a ser fellow de GIM. Si estás interesad@ en recibir terapia GIM puedes acceder con este enlace al registro y comprobar si hay algún terapeuta acreditado en tu comunidad.

Referencias bibliográficas

Association for Music and Imagery. Sitio web consultado: http://ami-bonnymethod.org/. Consultado el 22 de diciembre de 2018.

Atlantis Institute. Sitio web consultado: http://www.atlantisicm.com/. Consultado el 22 de diciembre de 2018.

Bonny, H. & Savary, L. (1973). La música y su mente. Cómo la música puede transformarnos interiormente. Madrid, España: Editorial EDAF. 3º Edición.

Bruscia, K. & Grocke, D. (2002). Guided Imagery and Music: The Bonny Method and Beyond. Gilsum NH: Barcelona Publishers.

Bush, C. (1995). Healing imagery & music. Pathways to the inner self. Portland, OR: Rudra Press.

Pau Català Amer, musicoterapeuta y terapeuta GIM

Musicoterapia con pacientes oncológicos

Pau No Comments

El paciente oncológico y los cuidadores configuraron el núcleo sobre el que giró todo el I Congreso de les Illes Balears de pacientes con cáncer y familiares, celebrado en Palma de Mallorca los días 30 de noviembre y 1 de diciembre. En este sentido, la Musicoterapia tiene mucho que decir y, por ello, la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) me invitó para llevar a cabo dos talleres interactivos en el que di a conocer qué es, cómo se aplica y qué objetivos tiene la Musicoterapia en el paciente oncológico.

Para mí fue una gran experiencia poder compartir esos momentos con dos grupos heterogéneos de personas que vinieron con mucha curiosidad, querían conocer qué era eso de la Musicoterapia. Este post es una breve crónica que incluye las pinceladas de información que di en dos talleres eminentemente interactivos y, como no podía ser de otra manera, SONOROS. Lo que me más me motiva de estos talleres es poder difundir lo que es la Musicoterapia y también despejar dudas y acabar con mitos. Me presentó la psicopedagoga y también Máster en Musicoterapia, Isabel Cuart, quien dejó claro que esta disciplina es poco conocida y, a menudo, lo que se conoce de ella es erróneo.

Empecé diciendo que durante esa hora y media no haríamos Musicoterapia. Tuve que aclarar, que estamos ante una una TERAPIA que utiliza la MÚSICA, por tanto, es necesario que haya un PROCESO. Un taller sólo es una manera de vivenciar qué puede suceder durante una sesión, pero no es Musicoterapia. Más de una veintena de personas acudieron a cada uno de los talleres que organicé y que sirvieron para dar alguna breve definición de Musicoterapia: «es una terapia complementaria no farmacológica que, a través de la experiencia musical, ofrece un soporte psicológico al paciente y cubrir necesidades de tipo físico, emocional, cognitivo, social y/o espiritual en la persona (Bradt, Dileo, Grocke y Magill, 2011)». Y no sólo eso los asistentes pudieron sentir lo que es estar en medio de una improvisación musical y ponerlo en común entre ellos.

Musicoterapia en pacientes oncológicos

La meta era acercar qué beneficios puede tener la Musicoterapia en personas con cáncer. En este ámbito son múltiples los objetivos que se pueden trabajar, tanto a nivel individual, como grupal. Como exponen (Martí-Augé, Mercadal-Brotons y Solé Resano, 2015), en personas con cáncer, la Musicoterapia puede tener diversas funciones:

  • FÍSICA: disminuir la percepción del dolor, disminuir la tensión y la fatiga, y promover estados de bienestar y relajación; ayudar a una mejor tolerancia y afrontamiento de los tratamientos, disminuyendo las náuseas.
  • EMOCIONAL: mejorar el estado anímico, reducir los niveles de ansiedad y/o depresión, y soporte, ventilación y/o expresión emocional.
  • COGNITIVA: distracción y evasión del sufrimiento o preocupaciones, recordar y/o evocar aspectos agradables, positivos y significativos, aumentar las estrategias de afrontamiento y/o augmentar la sensación de control.
  • SOCIAL: la MT es un potente agente socializador, de comunicación y una herramienta para crear vínculos
  • ESPIRITUAL: de acompañamiento, nuevo enfoque de vida.

Precisamente en Palma, organizado por la AECC, pude llevar a cabo un proceso con un grupo de mujeres con cáncer. Éstos fueron los objetivos trabajados:

  1. Expresar emociones y sentimientos de la enfermedad y su adaptación.
  2. Elevar la autoestima y el estado de ánimo participando en actividades creativas.
  3. Fomentar las relaciones sociales entre los participantes del grupo.
  4. Disminuir la ansiedad y el estrés a través de la relajación con música e imagen guiada.

Después de 10 sesiones, pasamos unos cuestionaros a las participantes, que habían convertido en pregunta los objetivos que habíamos ido trabajando tanto a nivel grupal como individual. Las conclusiones obtenidas me sirven para volver a afirmar que la Musicoterapia funciona, que es una terapia no farmacológica que, claro está NO CURA, pero SÍ CUIDA. Las asistentes al proceso tenían que puntuar de 0 a 10 diversas preguntas en relación a los objetivos marcados y sus puntuaciones no bajaron del 8. Reconocieron que la Musicoterapia les había servido para:

  1. Conocerse un poco más.
  2. Tener un espacio para expresar sus emociones y sentimientos sobre la enfermedad.
  3. Fomentar su autoestima.
  4. Relacionarse con más personas.
  5. Un espacio donde relajarse y tener momentos de bienestar.

Referencias bibliográficas

Bradt, J., Dileo, C., Grocke, D. y Magill, L. (2011). Music interventions for improving psychological and physical outcomes in cancer patients. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2011(8). doi: 10.1002/14651858.CD006911.pub2

Martí-Augé, P., Mercadal-Brotons M. y Solé-Resano, C. (2015) La musicoterapia en Oncología. Gaceta Mexicana de Oncología, 14(6), 346-352.

Un 2017 redondo, ¡bienvenido 2018!

Pau No Comments

Fue un privilegio acabar el año dando una clase a estudiantes del ciclo formativo de auxiliar de enfermería. Fue el pasado jueves 21 de diciembre. Una veintena de alumnos, y una hora y media para explicarles ¿qué es la musicoterapia? Sucedió en el centro de FP d’Es Liceu, en el Pont d’Inca (Marratxí, Mallorca).

Es una suerte porque, pocas veces, los musicoterapeutas tenemos tanto tiempo para hablar de MT. Me sucede a menudo en el hospital, algún médico o un enfermero se interesa por lo que es la MT y tengo sólo 2 minutos exactos para hablarle de una disciplina que abarca múltiples objetivos y se dirige a muy diversos colectivos. Creo que en esas ocasiones no consigo hacerles llegar el mensaje: la MT no es sólo tocar la guitarra, tampoco es una terapia alternativa, ni mucho menos esotérica y NO… no va de cd’s de música que curan. Claro, me doy cuenta de que habitualmente acabo diciendo lo que NO es, en lugar de lo que ES la MT. Por eso, tener un aula con futuros profesionales sanitarios interesados en la materia y, encima disponer de una hora y media, FUE UN LUJAZO y la mejor manera para acabar el 2017. Un año en el que siento que la MT me ha dado mucho y necesito compartirlo.

Espero que a los alumnos d’Es Liceu les llegara algo de lo que siento por esta profesión. Les conté muchas cosas, pero también lo pudieron vivir a través de diversas dinámicas. Les expliqué que la MT es una disciplina que tiene un fundamento científico, les di alguna definición y les aporté nociones para entenderla y situarla: que es necesario que haya un proceso terapéutico, la importancia de estar formado (en España es necesario cursar un máster), les expuse que hay técnicas, que marcamos objetivos y que buscamos resultados. También les di a conocer qué ámbitos de aplicación existen para la MT (clínico, educativo, comunitario). Pero… lo más importante… -como futuro personal sanitario- pudieron ver con sus ojos y sentir con su cuerpo que esta terapia complementaria IMPORTA, FUNCIONA y puede ayudar a los futuros pacientes que tendrán. Si conocen y entienden qué es la MT, podrán hablarles de ella y darla a conocer a personas que, posiblemente, estén pasando por situaciones en las que esta terapia les puede ayudar.

Este ha sido mi regalo de Navidad. Poder dedicar una hora y media para que entendieran a qué nos referimos cuando hablamos de MT. ¿Qué me llevo? El presenciar que cuando escuchamos nuestro cuerpo, EL CAMBIO ES POSIBLE. La experiencia musical es una herramienta IDEAL para fomentar ese cambio.

GRACIAS 2017 ¡Bienvenido 2018!

Pau Català, musicoterapeuta

 

III Congreso GIIMT, la MT está en camino…

Pau No Comments

Entre los días 10 y 12 de noviembre se celebró en Valencia el III Congreso Iberoamericano de Investigación en Musicoterapia. Musicoterapeutas de Brasil, Argentina, Chile, Portugal, España y también una ponente de excepción llegada de Estados Unidos, la doctora Barbara Wheeler (investigadora referente y de talla internacional), estuvieron debatiendo sobre el valor de la investigación en una disciplina tan joven como la nuestra.

Una cita que llevó por título «Musicoterapia, música y nuevos paradigmas en salud» y en la cual se pudo probar el creciente interés que esta despertando la MT en los hospitales españoles. Este post es un breve recorrido que recoge instantes, flashes o, simplemente, algunas de las afirmaciones que se hicieron en el congreso y que, de una manera u otra, me tocaron.

«La música como medio»

Así de sencillo lo explicaba la Dra. Karina Ferrari, referente de la investigación iberoamericana en MT. En el hospital, ¿qué diferencia al músico que toca canciones a los enfermos, del musicoterapeuta? Ferrari lo explicó claro y simple: nosotros valoramos, marcamos, objetivos y buscamos resultados. Para los musicoterapeutas, el impacto de la intervención tiene que ser no musical, ya que la música en MT es un medio y no un fin. Por tanto, se busca un cambio en el paciente/cliente. Al respecto, Ferrari realizó una ponencia en la que aportó herramientas y escalas de evaluación que se aplican en la musicoterapia hospitalaria. También evidencias de que la MT puede significar un ahorro en el gasto público sanitario. En este caso, citó el estudio de DeLoach (2005), que analizó la relación coste y efectividad de la MT en la atención pediátrica; demostró que gracias a ella se redujeron los tiempos de procedimiento y de personal presente en esos procedimientos y la eliminación exitosa de la sedación del paciente.

Presentación de pósteres de investigación.

Tres días después de su presentación, aún resuenan en mi cabeza las palabras de la enfermera Verónica Saldaña, que está realizando una tesis sobre la «Utilización de la MT en unidades de cuidados críticos de adultos», en el Hospital Rey Juan Carlos en Móstoles, Madrid. En una de sus entrevistas, una paciente que había recibido sesiones de MT, le comentó que estaba tan centrada en la sesión de musicoterapia, que ni se acordaba de cómo había sido la extubación que en ese preciso momento le habían estado practicando en la UCI». Las sesiones corren a cargo del musicoterapeuta Diego Salamanca.

Musicoterapia y autismo

Uno de los ámbitos de aplicación de la MT más reconocidos y estudiados es la intervención en personas con TEA. El Dr. Gustavo Schulz Gattino explicó cómo está derivando su trabajo en el estudio e intervención en las familias de los pacientes con autismo. Gattino enumeró algunas de las últimas publicaciones que hablan de ello, por ejemplo, Music Therapy with families (Jacobsen y Thompson, 2016). También aportó algunas de las últimas investigaciones realizadas al respecto, entre ellas la revisión de Li (2016) sobre los efectos de la MT para personas con autismo.

La madre de la musicoterapia en España

El auditorio rindió un breve homenaje en aplausos, cuando la Dra. Serafina Poch acabó su ponencia. La madre y pionera de la musicoterapia en España relató los inicios, cómo en los años sesenta ella se decidió a investigar qué podría encontrar sobre la práctica de la MT en nuestro país. Apasionada por esta disciplina, se dio cuenta de que tenía que viajar y conocer a los grandes: Thayer Gaston, Juliette Alvin, Paul Nordoff y Clive Robbins, nombres propios que llenan los libros de MT que hay en las universidades. Como el suyo mismo, Serafina Poch piedra fundamental de los Máster de Musicoterapia que existen en España.

Es complicado citar en este breve post todos los trabajos que se presentaron en el congreso. Después de tres días rodeado de investigadores musicoterapeutas, uno se da cuenta que no es suficiente con la intervención. Nosotros observamos cambios en los pacientes, también lo aprecian las familias, pero es fundamental que la literatura científica en MT siga creciendo. Evidencia científica hay… ¡y muy interesante!. Sólo es necesario que pongas las palabras clave «music therapy» o «musicoterapia» en el buscador científico PubMed.